Crónicas, Festivales
Leave a comment

Neox Rocks: madurez deficitaria compensada por los artistas.

La temporada veraniega repleta de festivales de música en nuestro país daba el pasado fin de semana uno de sus últimos coletazos, lo hacía con la tercera edición del Neox Rocks en Getafe (Madrid) los días 23 y 24 de septiembre.

El festival llegaba a nosotros con un lavado de cara que suscitaba expectación e incertidumbre en proporciones iguales. En muy buena medida por su cartel. Este elemento, tan conformador de la esencia de eventos de esta clase, se presentaba renovado y flamante. Del modelo más modesto de los pasados años hemos pasado a uno desbordante, con más de 30 artistas distribuidos ahora en dos jornadas. Este aumento de artistas ha venido parejo a la ausencia de un cabeza de cartel tan llamativo por encima del resto como lo fue el año pasado Thirty Seconds To Mars. Y, por si fuera poco, se han permitido cambiar su identidad musical. Del Rock más esencial e internacional que nos brindaron en pasadas ocasiones hemos pasado al Indie, con la presencia de destacados nombres, eso sí, del panorama musical español en su mayoría.

Comenzábamos el primer día con muchas ganas de ver con qué nos íbamos a encontrar. Con lo que nos topamos, primera y no musicalmente, fue con una nueva ubicación lejana, muy lejana. Tanto que no había modo de llegar para los asistentes que acudían sin coche, excepto por unos ingeniosos autobuses lanzadera. Uno, mejor dicho; hubiera sido esencial la existencia de varios de estos vehículos para evitar las largas colas de espera que se sucedieron en las respectivas paradas. Haciéndonos eco de los comentarios de los asistentes en las redes sociales, también percibimos que aquellos que asistieron en coche tuvieron dificultades a causa de una mala señalización. Todo giraba en torno a un perdido recinto cuyas condiciones contentaron a pocxs. Entre otras cosas, por las deficientes e insalubres condiciones de los aseos, una comida poco variada que incluso llegó a terminarse y una cierta indiferencia por parte del personal. Es destacable que el festival introdujo este año el sistema «cashless» con PayPal para los pagos, un adelanto que hubiera funcionado si no fuera por las dificultades para recuperar el dinero sobrante e, incluso, las comisiones para ello que muchxs usuarixs han manifestado por las mencionadas plataformas.

Aun así, los músicos fueron capaces de compensar este déficit de calidad en el servicio organizativo – ¿significará esto una desmesurada obsesión por obtener beneficios? -. Mi primera parada fue Varry Brava, aunque conocí más tarde las buenas impresiones que Tachenko había dejado en el público minutos antes. El concierto de esta banda hizo gala de la definición que se dan a sí mismos: “una banda divertida, sin prejuicios, descarada y hedonista”. Y es que así fue, una fiesta total antes incluso de las siete de la tarde que perfectamente habría hecho bailar a cientos de personas en horario nocturno. Grises actuaba seguidamente exhibiendo con orgullo su variedad musical, sus matices electrónicos y un derroche de buen rollo. Tocaron muchos temas de su nuevo y magnífico disco Erlo.

img_2528

Entrando ya en las horas donde la afluencia de público se dispara entraba en acción Xoel López. O quizá en ‘inacción’. Y es que, pese a la maestría del gallego y su banda a la hora de interpretar instrumental y vocalmente sus temas, encontramos mucha frialdad en el ambiente. Como ejemplo más descriptivo está el interminable y desconcertante instrumental que tocó la banda. Poca transmisión emocional y una escasa cercanía que dejaban cierto reguero incertidumbre por el camino. Seguidamente pudimos vibrar un poco más con el concierto de Miss Caffeina. Presentando su último disco Detroit, la banda supo aprovechar el nuevo y más brillante abanico instrumental que vienen trayendo a los conciertos, aunque no es baladí el hecho de que los hemos visto mejor. Durante su recorrido por los directos del verano hemos tenido a la banda mucho más enérgica que el viernes, quizá la causa resida en el justo período de tiempo en el que se encajaba su actuación. Paralelamente tocaba Nudo Zurdo, un grupo que demostró un elevado potencial y cuyo principal enemigo acabó por ser el horario de la actuación.

A continuación llegaba otro de los platos fuertes del evento: Izal. Después de haber dado algún que otro concierto inanimado durante este verano, la banda se redimió y protagonizó un concierto digno de admiración. Un amplio repertorio, cercanía y vitalidad que cautivaron a un público exaltado que llenó el Neox Stage hasta los topes; gratificantes sensaciones nos brindaron los autores de Copacabana. Y al terminar, todos los que no se marcharon a casa después de este concierto pudieron disfrutar de la sólida actuación de Second. Los murcianos se mostraron cómodos participando del cierre de un satisfactorio primer día de festival, acompañados de las actuaciones de los habituales DJ’s.

img_2506

El sábado volvíamos al recinto del festival con las fuerzas renovadas y los ánimos todavía en lo alto después de la jornada anterior. Grupos como Neuman se encargaron de conservar toda esa euforia. Tocaron auténticos temazos como “Bye Fear / Hi Love” o “Turn It”, así como otros más oníricos que tanto les gustan y que desconcertaron a algún asistente que otro poco conocedor de su discografía. Un grandísimo concierto que fue precedido por el de Green Class, un grupo de Rock más puro que no se defendió mal en el Stage III, aunque con la mala fortuna de que casi todo el público había sido atraído por el inmediato concierto de Nacho Vegas en el Wiko Stage, y no es para menos. El asturiano actuó con suma firmeza y un estilo muy personal, acompañado de unos músicos de bandera y por un coro de voces que completaban unos temas ya de por sí llenos de riqueza y no exentos de reivindicación. Entre ellos estuvieron el delicioso “Ciudad Vampira” o un sutilmente interpretado “Las Inmensas Preguntas”.

img_2521

Casi a las nueve de la noche el Neox Stage acogía al artista internacional que puso un cierto toque de chispeante magia al festival: The Royal Concept. Después de triunfar en todo el mundo con genialidades como “On Our Way”, los suecos venían a España dispuestos a darlo todo. En una actuación brillante, el grupo cantó también canciones tan potentes como “World On Fire” o “Fashion”, y supo empatizar con el público e incluso llegar a vibrar tanto como este. Hasta el punto de que el vocalista David Larson bajó a cantar junto a los asistentes para después hacerlo desde lo alto del bombo de la batería en un arrebato de euforia colectiva.

El siguiente grupo fuerte, de nuevo nacional, fue La Habitación Roja. Presentando su nuevo disco Sagrado Corazón, los veteranos músicos no defraudaron y ofrecieron una actuación electrizante. Dignas de mención fueron sus interpretaciones de los nuevos temas “You Gotta Be Cool” y “Nuestro Momento”. Y, aunque todavía muchxs sigan esperando nuevo material de Lori Meyers, la banda hizo saltar al máximo al público en una actuación de la que esperábamos menos y casualmente nos dio bastante más. Temas como “Mi Realidad” o “Emborracharme” parecen seguir encandilando a los seguidores del Indie por mucho que pase el tiempo.

Y parecía que llegábamos al final, con todo más relajado para ir ya despidiéndonos de la fiesta… Pero no; WAS nos dijeron en repetidas ocasiones que no iban a permitir que una sola persona se quedara sin bailar.  Con su estilo discotequero, tropical y psicodélico nos teletransportaron, sin exagerar, a una dimensión de disfrute puro. Una gran recomendación es, sin duda, su disco Gau Ama, que colecciona unos temas con los que el público del Neox Rocks recibió un verdadero regalo.

Después del concierto de los vascos, las sesiones de Yall y Elyella DJ’s cerraron este medianamente satisfactorio fin de semana de festival, con mucha mayor pegada el sábado que el viernes. La apuesta por mudarse al panorama del Indie ha sido muy bien llevada, no así sus escasas cualidades organizativas. Ahora solo nos queda dejar atrás el verano y prepararnos para todas las novedades que nos traen los meses más fríos.

Filed under: Crónicas, Festivales

by

Amante desorbitado de la música, también del café. Quizá soy un popurrí algo excéntrico de facetas, ideas y aficiones, pero me defiendo bien en todo este jaleo. Estudio Periodismo y Comunicación Audiovisual en la Universidad Carlos III de Madrid.