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Bat For Lashes se viste de boda con ‘The Bride’

Natasha Khan, más conocida como Bat For Lashes, nos sorprendió a tod@s el primer día de este mes de julio, cuando presentó su último álbum de estudio: The Bride. No por el hecho de que este cuarto trabajo sea su último LP desde el año 2012 – desde entonces sólo había sacado a la luz un single titulado “Strangelove” –, sino porque nos ha traído una propuesta que más bien deberíamos nombrar como “disco-filme”. Y es que la temática y el argumento que engloba The Bride es la que esgrime el corto “I Do”, que ella misma ha ideado. Se trata de la historia de una novia que se enfrenta a la muerte de su futuro marido, víctima de un accidente de tráfico camino del altar el mismo día de la boda.

Todo gira en torno a este suceso, como bien podemos comprobar por los títulos de las canciones, que dejan ver cómo va evolucionando la historia desde el día de la tragedia. Sin duda alguna, Khan ha logrado materializar de forma soberbia una línea argumental sobre la que hacer girar los sonidos, letras y el ambiente evocado por las trece canciones que componen el disco. Ha creado su propia película en formato audible.

Natasha Khan 1

Comparando este con otros de sus álbumes, Khan ha huído esta vez de la estética Pop, acariciando delicadamente en The Bride unos sonidos que se acercan más a un Trip-Hop de etiqueta, elegante y profundo. La artista ya nos había dejado ver en el pasado, con temas como “Laura” (2012) o “Glass” (2009), el admirable talento vocal que posee. Y es precisamente ese el elemento del que más se va a valer para crear los sonidos de este disco. Khan ha continuado la progresión que inició en 2012 con “The Haunted Man”. Fue a partir de entonces cuando comenzó a reducir la variada instrumentación de la que hacía gala en discos anteriores. Así, ahora ha logrado acotarlo todo en torno a lo más puramente esencial, obteniendo un disco minimalista, que a su vez denota estar sumamente pulido y trabajado.

El que podría ser un objetivo de Bat For Lashes con este álbum no sería otro que transmitir todas las emociones o sensaciones que generaría esta historia en el formato de un producto audiovisual. Es por ello por lo que ha unido su comentado talento para cantar con una muy buena pericia a la hora de crear lo que considero el único elemento que en este disco acompaña a su voz: la atmósfera. El ambiente que percibimos en nuestros auriculares y nos hace intuir cómo se siente la protagonista, qué ocurre en la escena… o incluso darle imagen a todo aquello que estamos intuyendo.

“I Do”, tema que abre esta historia, refleja la ilusión primeriza que la protagonista siente por la ceremonia, con un aire brillante, cálido y algodonado. A continuación, partiendo de la fantástica “Joe’s Dream”, el contexto se va tornando cada vez más oscuro y personal. “In God’s House”, tema en el que muere el prometido de la protagonista, goza por completo de ese aire mortecino, consternado y solitario que inspira el fallecimiento – mención especial para el estremecedor “fire” del final de la canción. El sonido de ese mortal accidente de coche es el que abre “Honeymooning Alone”, otro de los temas más valiosos de The Bride. En él tenemos una buena dosis de misticismo, acompañado por la frialdad, la aflicción y el miedo intrínsecos a tales sucesos y que Khan transmite con fidelidad.

Mística, honesta, dramática e incluso triste son buenos calificativos para definir toda la esencia que sobrevuela el álbum y que no podemos dejar de percibir en casi ninguno de los temas. Llega a ser incluso siniestro en temas como el introspectivo “Never Forgive The Angels”, o eléctrico y algo más tierno en “In Your Bed”. Sin embargo, no debemos pasar por alto la potencialidad que Khan ha desaprovechado en “Sunday Love”, una canción con todas las aptitudes para convertirse en uno de los hits del disco, pero que se desmorona si nos fijamos en su monótona estructura tanto organizativa como melódica. ¿Será esto reflejo de una pequeña falta de inspiración de Khan o, por el contrario, una decisión deliberada en pos de que no haya un hit por encima del resto de canciones para que estas funcionen como un bloque?

Khan 4

Tampoco me llevé muy buenas sensaciones con “I Will Love Again”, puesto que está magníficamente compuesta pero sus cinco minutos – propiciados por una parte instrumental que dura tres – van haciendo decaer la emoción poco a poco a medida que avanzan. Algo parecido ocurre con “Widow’s Peak”, un tema que en vez de ser cantado es recitado, y que se desenvolvería con más efectividad como interludio que como un tema único de duración considerable. No ocurre así con “Close Encounters”, “Land’s End” o “If I Knew”, canciones bellísimas en las que la compenetración entre la voz de Khan y los instrumentos es total.

Sin ser una composición capaz de igualarse con algunas otras de las mencionadas, “Clouds” cumple humildemente con su función, cerrando el disco y transmitiendo así una sensación de incertidumbre, vacío e impotencia, sensaciones que podrían ser perfectamente propias llegados al final de esta ‘trágica película’. Un disco sin hits y onírico, en el que la compenetración entre la voz y el resto de sonidos es tal que logran transmitir en conjunto toda la naturaleza de la historia, la cual vincula con un hilo invisible los trece temas creando un bloque. Indudablemente, este disco necesita de una escucha dedicada y con concentración, lo cual no será su mejor baza para llegar al público masivo. No obstante, esto no quita para que podamos disfrutar de su calidad y de este original planteamiento.