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Bastille aúna espectáculo e interpretación en Madrid

Hace pocos días la banda londinense Bastille confirmaba su incorporación al Arenal Sound de este próximo mes de agosto, con motivo de su Wild, Wild World Tour Part 2. No obstante, esta gira ya nos dejó ayer una primera parada en nuestro país, en Madrid, y una segunda que será esta noche en el Sant Jordi Club de Barcelona.

La cita en la capital tuvo lugar en el privilegiado escenario del WiZink Center, frente a un público joven, devoto y enloquecido. Si bien parece que poco habría hecho falta para contentar a una multitud que coreaba los temas más candentes con tanta o más fuerza que el propio Dan Smith, vocalista del grupo, Bastille decidió satisfacerla con creces apropiándose de todo un derroche de medios y sorpresas. El escenario estaba presidido desde lo alto por dos figuras humanas que, sentadas sobre los focos, simulaban a los dos hombres de la portada de su nuevo disco y motivo de esta gira: Wild World. La parte de atrás de las tablas sería una gran pantalla de proyección que les permitió incluso carecer de luces en algunas ocasiones, y sobre la que se fueron emitiendo diferentes piezas de vídeo para cada canción, muchas de ellas con un encomiable trabajo a sus espaldas.

Dan Smith interpretando “Two Evils” desde lo alto del recinto

Las sorpresas vinieron de la mano del propio vocalista, que no solo bajó del escenario para cantar entre sus seguidores, sino que decidió hacer unas cuantas apariciones sin previo aviso, cual ilusionista, cantando sobre las mesas de los técnicos de sonido en la parte de atrás de la pista. Y, por si fuera poca la capacidad de la banda para el escapismo, llegaron al punto de provocar la euforia de los fans interpretando su profundo tema “Two Evils” desde lo más alto de la bóveda del WiZink Center.

Todo un despliegue de espectáculo que, no obstante, corrió el peligro de eclipsar la propia interpretación musical del grupo, al fin y al cabo algo esencial para poder articular una buena actuación. Situándose en la frontera entre el show y la interpretación más fiel, los londinenses lograron no excederse (al menos no demasiado) en este ámbito y salvar así lo que habría sido algo barroco y fuera de lugar. La ejecución instrumental de los miembros de la banda puso ahí de su parte, y la indispensable presencia de tres coristas no sería tampoco desdeñable, como vemos más adelante. La notoria capacidad vocal de Smith también ayudó bastante, pero a este se le vio flaquear en los primeros minutos, como si fueran una suerte de calentamiento, así como cuando llegábamos al final de la cita.

La considerable duración del concierto permitió que el repertorio de este fuese más extenso de lo que podrían haber marcado los límites del disco que en él se presentaba. Con “Send Them Off!” se abría una cita en la que saltaron chispas con temas como “Good Grief”, “Lethargy”, “Warmth” o “The Currents”, a la par que se intercalaban otros más íntimos como el maravillosamente interpretado al piano “Four Walls” o el mencionado “Two Evils”. Otros de Wild World  fueron “Fake It” o el eléctrico “Blame”, a los que se sumaron temas de años anteriores como “The Things We Lost In The Fire” o el bailable “Of The Night”. La instrumentación para materializarlos fue amplia, sobre todo en los teclados. Contaron también con varios sets de percusión analógicos y electrónicos o con los coristas, que traían consigo instrumentos de viento como un trombón o un saxo bajo. La mítica y enérgica “Pompeii” era la canción que echaba el cierre por todo lo alto a esta noche de concierto en Madrid

Esta  noche Bastille actúa en Barcelona, y a las espaldas deja un concierto arriesgado de caer en el espectáculo, pero que supuso una buena vía para sellar la fidelidad de muchos de sus fans en España que allí se congregaron.